Tomate de la cuerda…

Buscad al Señor mientras puede ser hallado,
llamadle en tanto que está cercano.

Isaías 55:6.

He aquí ahora el día de salvación.
2ª Corintios 6:2.

En las laderas costeras del mar del Norte un joven muy atlético recogía huevos de pájaros marinos que anidaban en las hendiduras de las abruptas rocas. Descendió por una cuerda para poder llegar a la cornisa de abajo. Pero en el momento en que se asentó, la cuerda se le escapó. En un segundo se dio cuenta de la horrible situación en que se hallaba. Lejos de todo auxilio humano, sólo le quedaban dos alternativas: morir de hambre o caer en el precipicio.

Miraba la cuerda que, como un péndulo, se acercaba y se alejaba alternativamente de él; con angustia constataba que las oscilaciones eran cada vez más cortas. Un pensamiento veloz como un rayo atravesó su mente: «Esta cuerda es mi único medio de salvación, y dentro de un instante estará demasiado lejos para que pueda alcanzarla. ¡Es ahora o nunca!». Saltó al vacío, agarró la cuerda al vuelo y se salvó.

¿Quién no sentiría escalofríos al pensar en la situación de ese joven? ¡Ah, pues piense en la suya! Bajo sus pies se extiende el precipicio de la eternidad, al cual usted no se atreve a mirar… El tiempo pasa… Cada minuto cuenta, y usted no puede contar con ninguna ayuda humana. La salvación está a su alcance. La única cuerda que puede salvarle está ahí. Quizá nunca más estará tan cerca de usted como en este instante. ¡Agárrese a ella ahora mismo; Jesús es el único medio de salvación: “en ningún otro hay salvación” (Hechos 4:12)!

Los animales desde el punto de vista Bíblico:

Animales-en-peligro-de-extincion

¿Le importan a Dios los animales?

Es triste ver tanta ignorancia sobre este tema en tanta gente y lo más triste es ver gente que se llama “cristiana” que también forman parte de la ignorancia. Leen y no entienden las Escrituras (La Santa Biblia), no disciernen, porque son insensibles, tienen el entendimiento entenebrecido y están llenos de su carnalidad e intereses propios, al grado que no pueden distinguir la verdad de la mentira, ni los propósitos de Dios.

 LA VIDA animal corre peligro. Muchos científicos creen que las especies se están extinguiendo a un ritmo muy acelerado, una de las trágicas consecuencias de la invasión humana. A este sombrío panorama se suman la producción industrial de alimentos, los deportes crueles y el insensible abandono de mascotas.
Algunos opinan que este es el precio inevitable que hay que pagar por el progreso. Pero ¿es eso lo que Dios quería? ¿Ha abandonado él a los animales para que sufran a manos del hombre? ¿Cómo sabemos que le importan?
 

Interés evidente desde el principio

Tras crear los peces, las aves y los animales terrestres, Dios se manifestó muy complacido: “Llegó a ver que TODO era bueno”, afirma la Biblia (Génesis 1:21, 25). Tales criaturas, desde la más pequeña hasta la más grande, eran objeto de su interés y amor. Él no solo las hizo “instintivamente sabias”, sino que les dio lo necesario para que medraran en su ambiente. Como bien dijo un escritor: “Todos LOS ANIMALES te siguen esperando para que les des su alimento a su tiempo. Lo que les das, ellos lo recogen. Abres tu mano… se satisfacen con cosas buenas” (Proverbios 30:24; Salmo 104:24, 25, 27, 28)
 
Dios sometió los animales, que carecen de razón y espiritualidad, al dominio del primer hombre (2 Pedro 2:12; Judas 19). Adán, por su parte, fue hecho “a la imagen de Dios”, con capacidad para reflejar la personalidad de su Creador, por lo que constituía una forma de vida superior (Génesis 1:27; Salmo 83:18). Pero esta superioridad no les daba a los humanos licencia para ejercer autoridad sobre los animales a su antojo.

 
Por ejemplo, si Adán empezó a ponerles nombre a los animales, fue porque Jehová le concedió ese privilegio; además, él lo ayudó trayéndole los animales para ver cómo los llamaría (Génesis 2:19). Solo siguiendo la guía divina podría el hombre cumplir la misión de cuidar de los animales.
 

¡Claro que le importan!

Lamentablemente, Adán se rebeló contra su Creador con consecuencias devastadoras para la familia humana y todas las demás formas de vida en la Tierra. Aun así, Dios dejó claro cómo había de tratarse a los animales. Aunque después permitió que el hombre los utilizara con fines alimenticios y otros fines prácticos, nunca aprobó el trato despiadado. La Biblia dice: “El justo está cuidando del alma de su animal doméstico, pero las misericordias de los inicuos son crueles” (Proverbios 12:10).
criollo-blog
Dios dio a la nación de Israel leyes que se ocupaban del bienestar de los animales. El establecimiento del sábado como día semanal de descanso también los beneficiaba a ellos porque podían reposar (Éxodo 23:12). Es significativo que aun cuando no estaba permitido realizar ningún trabajo ese día sagrado, sí había que socorrer a cualquier animal que estuviera en apuros (Lucas 14:5). Dios también indicó que no se debía impedir que un buey comiera mientras trillaba el grano, y a las bestias de carga no se las debía sobrecargar (Éxodo 23:5; Deuteronomio 25:4). Asimismo, estaba prohibido atar al yugo un buey y un asno para evitar que uno de los dos se lastimara (Deuteronomio 22:10). La Biblia enseña, pues, que hay que tratar a los animales con consideración, respeto y compasión.
 
Mucha gente solo vela por sus intereses y es indiferente al daño que pueda causar a los animales, pero Dios se compadece de ellos. Cuando la gente de Nínive se arrepintió y se libró del castigo divino, el profeta Jonás no reaccionó de manera compasiva. Jehová, por su parte, le dijo: “¿No debería yo sentir lástima por Nínive la gran ciudad, en la cual existen más de ciento veinte mil hombres que de ningún modo saben la diferencia entre su mano derecha y su izquierda, además de muchos animales domésticos?” (Jonás 4:11). En efecto, el Creador se apiadó hasta de los animales.
 

Su futuro está asegurado

Queda claro que Dios no es insensible al trato que se da a los animales. Su amado Hijo, Jesús, dijo que ni un gorrión cae a tierra sin el conocimiento de su Padre (Mateo 10:29). Por el contrario, los humanos no comprenden plenamente el efecto de sus actos en el medioambiente, aunque tengan las mejores intenciones. Para que haya un sistema de administración que proteja la fauna y la flora, tiene que darse primero un cambio en el modo de pensar de la humanidad.
 
Felizmente, la Biblia habla del tiempo en que bajo el Reino de Dios, “la tierra ciertamente estará llena del conocimiento de Jehová” (Isaías 11:9). Así, las personas obedientes contarán con la preparación necesaria para administrar bien la Tierra. La influencia del Creador garantizará la convivencia armoniosa entre el hombre y las bestias, restaurando las condiciones que existían originalmente.
 
La Biblia describe con estas palabras la transformación que tendrá lugar: “El lobo realmente morará por un tiempo con el cordero, y el leopardo mismo se echará con el cabrito, y el becerro y el leoncillo crinado y el animal bien alimentado todos juntos; y un simple muchachito será guía sobre ellos. Y la vaca y la osa mismas pacerán; sus crías se echarán juntas. Y hasta el león comerá paja justamente como el toro. Y el niño de pecho ciertamente jugará sobre el agujero de la cobra; y sobre la abertura para la luz de una culebra venenosa realmente pondrá su propia mano un niño destetado”. ¡Qué perspectiva tan gloriosa se ofrece ante nuestros ojos! (Isaías 11:6-8.)
 

¿SE LO HA PREGUNTADO?

● ¿Le importa a Dios el trato que se dé a los animales? (Proverbios 12:10; Mateo 10:29.)
● ¿Podrán el hombre y los animales convivir en completa armonía? (Isaías 11:6-9.)

¿Puedes probar la existencia de Dios?

(Por qué a los filósofos y ateos les gusta ésta pregunta)

por Gregory E. Ganssle, Ph.D.

probar Desde que Immanuel Kant escribió su Crítica de la Razón Pura, ha sido común para la gente pensante insistir que es imposible probar la existencia de Dios. De hecho, ésta afirmación ha sido elevada a el nivel de dogma en la cultura intelectual Americana. La razón que yo sé que esto es considerado un dogma incuestionable es la reacción que obtengo cuando hago la pregunta. Cuando alguien dice “no puedes probar la existencia de Dios”, yo quiero preguntar “Cómo lo sabes? Me acabas de conocer! Cómo sabes lo que puedo hacer?”

Qué quiere decir la mayoría de la gente cuando hacen esta afirmación? La mayoría de la gente quiere decir que yo no puedo dar un argumento filosófico de la existencia de Dios que convenza a toda la gente pensante. Es imposible, entonces habrá que dar un argumento que tenga una aprobación convincente. Si mi argumento no convence al ateo más ardiente, entonces no he probado la existencia de Dios. Como no puedo convencer a tal ateo a creer, mis argumentos no cuentan como prueba. Si no cuentan como prueba, qué tan buenos son?

Estoy de acuerdo que no puedo dar un argumento que convenza a toda la gente pensante. Pero qué me dice esto? Me dice esto algo acerca de Dios? No. Esto me dice más acerca de la naturaleza de la prueba que lo que dice acerca de la existencia de Dios. Yo no puedo dar un argumento que convenza a cada uno sin la posibilidad de que duden que Dios existe. Eso no es problema. Yo no puedo dar un argumento para una conclusión filosófica interesante que sea aceptada por cada uno sin posibilidad de duda.

Yo no puedo probar más allá de la posibilidad de la duda – de una manera que convenza a todos los Filósofos–que las “Rocky Mountains” están realmente aquí como objetos mentales-independientes. No puedo probar que el Universo vino a existir hace cinco minutos y que todos nuestros recuerdos no son ilusiones. No puedo probar que otra gente que ves en las universidades tienen mentes. Quizás son robots muy inteligentes.

No hay conclusiones filosóficas interesantes que puedan ser probadas más allá de la posibilidad de la duda. Entonces el hecho de que los argumentos por la existencia de Dios no producen una certeza matemática, esto no debilita el caso de la existencia de Dios. Simplemente plantea la pregunta de la existencia de Dios en la misma categoría que otras preguntas tales como la existencia de mentes independientes externas del mundo y la pregunta de cómo sabemos que otras gentes tienen mentes.

Esto significa que los argumentos por la existencia de Dios son inútiles? Para nada. Seguro, no puedo probar un argumento que convenza a toda la gente pensante, pero esto no significa que no tenga una buena razón para creer en Dios. De hecho, algunas de mis razones para creer en Dios pueden persuadirte; aún si no eres persuadido a creer que Dios existe, mis argumentos no son inútiles. Es razonable creer que las montañas son reales y que nuestros recuerdos generalmente son confiables y que nuestras mentes existen. Es razonable creer estas cosas aunque éstas no puedan ser probadas. Quizás algún argumento de la existencia de Dios te persuada que creer en Dios es razonable.

Entonces ¿cómo sabremos que Dios existe? En vez de buscar conclusiones indudables, pesemos evidencia y consideremos alternativas. Cuál alternativa encaja mejor en la evidencia?

Si te gustaría ver algunas razones que sostengan la existencia de Dios, ve el artículo “¿Hay un Dios?”

¿Hay un Dios?

¿Existe Dios? ¿Hay pruebas? El siguiente artículo ofrece razones honestas y directas para creer en la existencia de Dios…
Por Marilyn Adamson
 
¿No te gustaría que alguien te mostrase -de una manera simple- la evidencia de la existencia de Dios? Sin forzar ni frases como “solo tienes que creer”. Bien, aquí presentaremos honestamente algunas de las razones que sostienen que Dios existe.Pero, primero consideremos esto. Si una persona se opone aun a la posibilidad que haya un Dios, podría cuestionar o descartar cualquier evidencia. Para quien rehúsa creer que el hombre ha caminado en la luna, no hay información que cambie su manera de pensar. Las filmaciones de los astronautas caminando en la luna, las entrevistas a estos astronautas, las rocas lunares… todas las evidencias no tendrían ningún valor porque esta persona ya ha determinado y concluido que el hombre no puede ir a la luna.

Cuando se refiere a la existencia de Dios, la Biblia dice que hay personas que han visto suficiente evidencia, pero que ellos han suprimido la verdad acerca de Dios. En cambio, para aquellos que quieren saber si Dios está allí, El dice, “Me buscarán y me encontrarán, cuando me busquen de todo corazón”. Antes de ver los hechos que manifiestan la existencia de Dios, pregúntate, “¿Si Dios existe, quisiera conocerlo?” Aquí entonces, están algunas razones a considerar…

1. ¿Dios existe? La complejidad de nuestro planeta apunta a un Diseñador quien deliberadamente no sólo creó nuestro Universo sino que lo sustenta hoy en día.

Muchísimos ejemplos de diseño de un Dios podrían ser dados -posiblemente un sin fin. Aquí, unos pocos:

La Tierra … su tamaño es perfecto. El tamaño de la Tierra y su respectiva gravedad contienen una capa delgada compuesta en mayoría de nitrógeno y oxígeno que se extiende a 80 kilómetros sobre la superficie de la Tierra. Si la Tierra fuese más pequeña, sería imposible que tuviese atmósfera, como es el caso del planeta Mercurio. Si la Tierra fuera más grande, su atmósfera contendría hidrógeno libre, como Júpiter.

La Tierra es el único planeta conocido equipado con una atmósfera compuesta por una mezcla adecuada de gases que dan sustento a las plantas, animales y seres humanos.

La Tierra está ubicada a la distancia adecuada del sol. Considere que las temperaturas que tenemos, aproximadamente varían desde -35º C a 50º C. Si la Tierra estuviese un poco más lejos del sol, todos nos congelaríamos. Si estuviese un poco más cerca, nos quemaríamos. Incluso una pequeña variación -una fracción- en la posición de la Tierra con respeto del sol haría imposible la vida sobre la Tierra. La Tierra permanece a una distancia perfecta del sol mientras rota alrededor de él a una velocidad cerca de 107.000 kilómetros por hora. Esta también rotando sobre su eje, permitiendo que la superficie entera de la Tierra sea perfectamente calentada y enfriada cada día.

Nuestra luna tiene el tamaño y la distancia de la Tierra perfectos para su atracción gravitacional. La Luna crea las mareas y los movimientos de los océanos de tal manera que sus aguas no se estanquen, y al mismo tiempo evita que estas mismas inunden los continentes.

Agua… incolora, inodora y sin sabor, aun así, ningún ser viviente puede sobrevivir sin ella. Las plantas, los animales y los seres humanos están compuestos en su mayoría por agua (alrededor de dos tercios del cuerpo humano está compuesto por agua). Ahora veamos porque las características del agua son únicas y especiales para la vida:

Tiene los puntos de ebullición y de congelamiento inusualmente altos. El agua nos permite vivir en un ambiente de temperaturas cambiantes, mientras mantiene a nuestros cuerpos a una temperatura de 37º C.

El agua es un disolvente universal. Esta propiedad del agua permite que miles de químicos, minerales y nutrientes sean transportados a través de nuestros cuerpos y hacia los conductos sanguíneos más pequeños.

El agua es también químicamente neutra. Sin afectar la composición de las substancias, el agua hace posible que la comida, medicinas y minerales sean absorbidos y usados por el cuerpo.

El agua tiene una única tensión superficial que permite que en las plantas pueda fluir hacia arriba a pesar de la gravedad, lo que lleva agua y nutrientes vitales hasta la copa de los árboles más altos.

El agua se congela de arriba hacia abajo, y flota de tal manera que los peces pueden sobrevivir en el invierno.

Noventa y siete por ciento del agua de la Tierra está en los océanos. Pero en nuestra Tierra, hay un sistema diseñado que remueve la sal del agua y luego la distribuye por todo el globo. La evaporación toma el agua de los océanos, deja la sal, y forma nubes que son fácilmente movidas por el viento para que dispersen agua sobre la tierra, para la vegetación, los animales y las personas. Es un sistema de purificación y abastecimiento que sustenta la vida del planeta, es un sistema de reciclar y rehusar agua.

2. ¿Dios existe? La complejidad del cerebro humano muestra una inteligencia superior tras él.

El cerebro humano… procesa simultáneamente una asombrosa cantidad de información. Tu cerebro capta todos los colores y objetos que ves, la temperatura a tu alrededor, la presión de tus pies sobre el piso, los sonidos a tu alrededor, lo seco de tu boca, hasta la textura de tu teclado. Tu cerebro registra y procesa todas tus emociones, pensamientos y memorias. Al mismo tiempo monitorea las funciones continuas de tu cuerpo como la respiración, el parpadeo, el hambre y el movimiento de los músculos en tus manos.

El cerebro humano procesa más de un millón de mensajes por segundo. Tu cerebro evalúa la importancia de todos estos datos, filtrando lo que relativamente no tiene importancia. Esta función de filtrado es lo que te permite enfocar y funcionar efectivamente en tu mundo. Un cerebro que procesa más de un millón de datos por segundo, mientras evalúa la importancia de ellos y te permite actuar de acuerdo a la información más relevante… ¿surgió como producto de la mera casualidad?

¿Fueron simplemente causas biológicas, las que formaron perfectamente el tejido adecuado, el flujo sanguíneo, las neuronas, y la estructura? El cerebro funciona de manera muy distinta que otros órganos. Hay inteligencia en él, la habilidad de razonar, generar sentimientos, de soñar y planear, de actuar, y relacionarse a otras personas. ¿Cómo uno explica el cerebro humano?.

3. ¿Dios existe? La mera casualidad o “causas naturales” son explicaciones inadecuadas.

La alternativa a un Dios existente es que todo lo que existe alrededor de nosotros apareció por causa natural y al azar. Si alguien está jugando con dados, la probabilidad de lograr un par de seis es una cosa. Pero la probabilidad que el dado este en blanco, y aparezcan los puntos negros es completamente distinto. Lo que Pasteur intento probar siglos atrás, y la ciencia confirma, es que la vida no puede surgir de la no-vida. ¿De dónde vienen la vida humana, animal y vegetal?

Asimismo, las “causas naturales” son una explicación inadecuada para la cantidad de precisa información contenida en un DNA humano. Una persona que descarta a Dios queda con la conclusión que todo esto apareció sin causa, sin diseño, producto simplemente de la buena fortuna. Esta queriendo intelectualmente observar un diseño intrincado, y lo atribuye a la suerte.

4. ¿Dios existe? Para afirmar con seguridad que no hay Dios, la persona tiene que ignorar la pasión de un vastísimo número de personas quienes están convencidos que hay Dios.

Esto no es decir que si suficientes personas creen algo, por tanto es cierto. La Ciencia, por ejemplo, ha descubierto nuevas verdades acerca del universo que prevalecen sobre conclusiones previas. Mientras la ciencia ha progresado, no hay descubrimiento científico que contradiga la probabilidad numérica de un Ser Inteligente existente detrás de todo esto. De hecho, mientras más la ciencia descubre acerca de la vida humana y el universo, más complejos y precisamente diseñados nos damos cuenta que lo son. En vez de apuntar afuera de Dios, la evidencia se acumula y orienta hacia una fuente Inteligente. Pero evidencia objetiva no lo es todo.

Hay un aspecto mucho más grande. A través de la historia, billones de personas en el mundo han atestiguado sus convicciones esenciales y firmes acerca de la existencia de Dios -alcanzadas desde su subjetiva y personal relación con Dios. Millones podrían dar cuenta detallada de su experiencia con Dios. Ellos nos hablarían de sus oraciones atendidas y las asombrosas maneras en que Dios satisfizo sus necesidades, y los guió a través de importantes decisiones personales. Ellos ofrecerían, no solo una descripción de sus creencias, sino reportes detallados de las acciones de Dios en sus vidas. Muchos están seguros que un Dios amoroso existe y les ha mostrado ser fiel. Si tú eres un escéptico, puedes decir con seguridad: “Yo estoy absolutamente en lo cierto y todos ellos están equivocados acerca de Dios”.

5. ¿Dios existe? Sabemos que Dios existe porque nos busca. Él está constantemente iniciando el buscarnos para ir a su encuentro.

Yo fui atea en un tiempo. Y como muchos ateos, el tema de gente creyendo en Dios me molestaba grandemente. Que hace que los ateos pasemos tanto tiempo, atención y energía refutando algo que nosotros no creemos que aun existe? ¿Qué nos motiva a hacer eso? Cuando era atea, atribuí mis intenciones al verdadero interés por aquellas pobres y desilusionadas personas… a ayudarles a entender que su esperanza era completamente infundada. Para ser honesta, también tenía otro motivo. Mientras cuestionaba a aquellos que creen en Dios, estaba profundamente curiosa por ver si ellos podían convencerme. Parte de mi búsqueda era liberarme del tema de Dios. Si yo podía probar definitivamente a los creyentes que estaban equivocados, entonces el tema quedaba fuera de discusión y estaría libre para continuar mi vida.

No me di cuenta que la razón del porqué el tema de Dios pesaba tanto en mi mente, era porque Dios lo estaba apremiando. He llegado a averiguar que Dios quiere ser conocido. Nos ha creado con la intención que lo conozcamos. Nos ha rodeado de evidencias acerca de Él, y mantiene el tema de su existencia directamente ante nosotros. Era como si yo no podía escapar de pensar acerca de la posibilidad de la existencia de Dios. De hecho, el día que yo escogí aceptar la existencia de Dios, mi oración comenzó con “OK, tu ganas..” Podría ser que la razón subyacente que a los ateos les moleste los creyentes en Dios es porque Dios esta activamente buscándolos.

No soy la única quien ha experimentado esto. Malcolm Muggeridge, autor socialista y filosófico, escribió, “Tenia la noción que de alguna manera, además de estar buscando, yo estaba siendo buscado”. Clive S. Lewis dijo recordar “…noche tras noche, sentía que cuando mi mente dejaba por un segundo mi trabajo, un continuo e inexorable acercamiento de Él, a quien yo tan intensamente deseaba no conocer. Yo me rendí, y admitiendo que Dios era Dios, me arrodille y recé: quizás, esa noche, fui el converso más abatido y reacio de todo Inglaterra”.

Lewis procedió a escribir un libro titulado “Sorprendido de Alegría” como un resultado de conocer a Dios.

Yo tampoco no tenía más expectativas que el correctamente admitir la existencia de Dios. Pero en los siguientes meses, quedé asombrada de su amor por mí.

6. ¿Dios existe? A diferencia de cualquier otra revelación de Dios, Jesucristo es la imagen más clara, más específica de un Dios buscándonos.

¿Por qué Jesús? Mira a través de las principales religiones del Mundo, y encontrarás que Buda, Mahoma, Confucio y Moisés, todos ellos, se auto-identifican como maestros o profetas. Ninguno de ellos jamás reivindicó ser igual a Dios. Sorprendentemente, Jesús lo hizo. Eso es lo que separa a Jesús de todos los demás. El dijo, Dios existe y tu lo estás mirando a Él. Aunque El habló de su Padre en el Cielo, no fue desde la posición de separación, sino de estrecha unión. Jesús dijo que cualquiera quien lo viese, había visto el Padre, cualquiera quien creyese en Él, creía en El Padre.

Él dijo, “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”. Él reivindicó tener atributos que sólo pertenecen a un Dios: poder perdonar los pecados de la gente, liberarlos de los hábitos del pecado, dar una vida más abundante y darles vida eterna en el Cielo. A diferencia de otros maestros que hacían enfocar a la gente en sus palabras, Jesús dirigía a la gente a sí mismo. Él no solo dijo, “sigan mis palabras y encontrarán la verdad”. Él dijo, “Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre sino a trabes de Mí”.

¿Qué pruebas dio Jesús de Su divinidad? Él hizo lo que la gente no puede hacer. Jesús hizo milagros. Sanó gente… ciegos, paralíticos, sordos, incluso resucitó a un par de personas de la muerte. Él tenía poder sobre los objetos… sacó comida de la nada, suficiente para alimentar a miles de personas. Él hizo milagros en la naturaleza… caminó sobre un lago, ordenó detenerse a una fuerte tormenta para ayudar a sus amigos. Gente por todas partes seguía a Jesús porque Él constantemente satisfacía sus necesidades, haciendo lo milagroso. Él dijo, “Si ustedes no quieren creer lo que les estoy diciendo, deberían al menos creer en mí por los milagros que están viendo”.

Jesucristo nos mostró a un Dios tierno, amoroso, consciente de nuestro egoísmo y limitaciones, aún así deseando profundamente una relación íntima con nosotros. Jesús revela que aunque Dios nos ve como pecadores, y merecedores de su castigo, su Amor por nosotros prevaleció, y creó un plan diferente. Jesucristo -un Dios también- tomó la forma de un Hombre y aceptó el castigo por nuestros pecados, en nuestra representación. Suena absurdo? Quizás, pero muchos padres amorosos cambiarían de lugar con sus hijos enfermos en una sala de cáncer si ellos pudiesen. La Biblia dice que la razón para que amemos a Dios es porque El nos amó primero.

Jesús murió en nuestro lugar para que nosotros seamos perdonados. De todas las religiones conocidas por la humanidad, sólo a través de Jesús verás a un Dios acercándose hacia la humanidad, brindándonos una manera de tener una relación con Él. Jesús nos prueba un corazón divino de amor, satisfaciendo nuestras necesidades, acercándonos a Él. Debido a la muerte y resurrección de Jesús, Él nos ofrece una nueva vida hoy. Nosotros podemos ser perdonados, completamente aceptados por Dios y genuinamente aceptados por Dios. Él dice “Te he amado con un amor sin fin, por tanto he mantenido mi Fe en ti. Ese es Dios, en acción.

¿Dios existe? Si tú quieres saber, investiga a Jesucristo. Se nos ha dicho “Dios amó tanto el mundo que dio a su único Hijo, que quienquiera que crea en Él no perecerá sino que tendrá vida eterna”.

Dios no nos fuerza a creer en Él, aunque pudiera. En vez de eso, Él nos ha provisto de suficiente prueba de su existencia para que nosotros voluntaria y gustosamente le respondamos. La perfecta distancia de la Tierra al Sol, las únicas propiedades químicas del agua, el cerebro humano, el DNA, el número de personas que atestiguan conocer a Dios, el ansia en nuestros corazones y mentes por determinar si Dios está allí, el enorme deseo de Dios de ser conocido a través de Jesucristo. Si necesitas saber más acerca de Jesús y razones para creer en Él.

Si quieres iniciar una relación con Dios ahora, tu puedes.

Esa es tu decisión, no hay coerción acá. Pero si tu quieres ser perdonado por Dios y alcanzar una relación con Él, puedes empezar ya mismo pidiéndole te perdone y venga a tu vida. Jesús dijo, “Mira, estoy en la puerta [de tu corazón] y tocándola. Quien escuche mi voz y abra la puerta, yo vendré hacia él [o ella].”

Si tu quieres hacerlo, pero no estás seguro como ponerlo en palabras, esto puede ayudar: “Jesús, gracias por morir por mis pecados. Tú conoces mi vida y que necesito ser perdonado. Te pido perdonarme ya mismo y venir hacia mi vida. Quiero conocerte realmente. Ven a mi vida ahora. Te agradezco que quieras tener una relación conmigo. Amén”.

Dios ve tu relación con Él como permanente. Refiriéndose a todos aquellos quienes creen en El, Jesucristo dijo de nosotros, “Los conozco, y ellos me siguen, y les doy vida eterna, ellos nunca perecerán, y nadie los sacara de mi mano”.

Entonces, ¿Dios existe? Mirando todos estos hechos, uno puede concluir que un amoroso Dios existe y puede ser conocido en una manera personal e intima. Si tú necesitas más información acerca de la divinidad de Jesús, o de la existencia de Dios, o si tú tienes preguntas importantes similares, por favor contáctanos por correo electrónico.

Acerca del Autor: Siendo atea, Marilyn Adamson encontró difícil refutar como continuamente Dios atendía las oraciones de su intima amiga. En el cuestionar las creencias de esa amiga, Marilyn se asombraba al conocer la inmensa cantidad de evidencia objetiva que apunta a la existencia de Dios. Después de un año de persistente cuestionamiento, ella respondió el ofrecimiento de Dios de venir a su vida y ha encontrado su fe en El ser constantemente fortalecida y grandemente recompensada.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.